sábado, 8 de mayo de 2010

La Bella Durmiente

Aquí os dejo uno de los cuentos más famosos de Disney en Power Point.

¡Espero que os guste! :D

Animación lectora



Una buena manera de fomentar la lectura entre los más pequeños y no tan pequeños, es organizando actividades en los colegios que impliquen a todos y despierten el interés de los alumnos por la lectura.

Podemos encontrar un buen ejemplo en el colegio Jesús María de Orihuela(Alicante), donde, del 27 al 30 de abril, el colegio celebró sus "Jornadas Anuales de Animación a la Lectura". Este año la temática ha sido la poesía y la figura de Miguel Hernández. "En cuclillas ordeño, una cabrita y un sueño" es el lema escogido por el grupo de biblioteca. Han incluido gran número de actividades que han implicado a todos los niveles educativos del centro acercándoles a la poesía como forma de expresión. Entre otras actividades, se han llevado a cabo: representaciones teatrales de alumnos, recital de poesía, cuentacuentos y visitas fuera del centro. Una parte importante de las actividades de animación a la lectura ha tenido lugar en un aula que ha sido ambientada por alumnos y profesorado del centro para la ocasión.

Para más información, puedes visitar su página web aquí.

Sandra, detective de cuentos

Aquí os dejo un video de "Sandra, detective de cuentos".

Para quien no la conozca, la serie trata sobre Sandra, una niña que hereda de su difunto abuelo la increíble profesión de detective del Mundo de los cuentos, un lugar paralelo al nuestro en el que habitan los personajes de todos los cuentos tradicionales. Sandra hereda también los servicios del ayudante Fo, un elfo disparatado, que viene en busca de Sandra cada vez que un personaje de los cuentos reclama un detective, porque ha desaparecido el zapato de Cenicienta, han secuestrado a Pinocho, porque la Bella Durmiente no ha despertado, a pesar de que el Príncipe ya le ha besado, etc. En cada episodio, Sandra y FO viajarán, juntos, a ese fantástico lugar, dispuestos a resolver un misterioso caso.



En La 1, sábados y domingos a las 10:15 y en Clan Tv, de lunes a viernes a las 19:00 Si quieres ver más videos u obtener más información, haz click aquí

Caperucita Roja



Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.

Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo:

- Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.

Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:

- Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
- ¿Vive muy lejos?, le dijo el lobo.
- ¡Oh, sí!, dijo Caperucita Roja, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
- Pues bien, dijo el lobo, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.

El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.

- ¿Quién es?
- Es su nieta, Caperucita Roja, dijo el lobo, disfrazando la voz, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.

La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:

- Tira la aldaba y el cerrojo caerá.

El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.

- ¿Quién es?

Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
- Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.

El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:

- Tira la aldaba y el cerrojo caerá.

Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:

- Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.

Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:

- Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
- Es para abrazar mejor, hija mía.
- Abuela, ¡qué piernas tan grandes tienes!
- Es para correr mejor, hija mía.
- Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes!
- Es para oír mejor, hija mía.
- Abuela, ¡que ojos tan grandes tienes!
- Es para ver mejor, hija mía.
- Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!
- ¡Para comerte!

Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.

Cuando el lobo hubo saciado su voraz apetito, se metió de nuevo en la cama y comenzó a dar sonoros ronquidos. Acertó a pasar el cazador por delante de la casa, y pensó: “¡Cómo ronca la anciana!; debo entrar a mirar, no vaya a ser que le pase algo”. Entonces, entró a la alcoba, y al acercarse a la cama, vio tumbado en ella al lobo.

- Mira dónde vengo a encontrarte, viejo pecador! – dijo -; hace tiempo que te busco.
Entonces le apuntó con su escopeta, pero de pronto se le ocurrió que el lobo podía haberse comido a la anciana y que tal vez podría salvarla todavía. Así es que no disparó sino que cogió unas tijeras y comenzó a abrir la barriga del lobo. Al dar un par de cortes, vio relucir la roja caperuza; dio otros cortes más y saltó la niña diciendo:

- ¡Ay, qué susto he pasado, qué oscuro estaba en el vientre del lobo!

Y después salió la vieja abuela, también viva aunque casi sin respiración. Caperucita Roja trajo inmediatamente grandes piedras y llenó la barriga del lobo con ellas. Y cuando el lobo despertó, quiso dar un salto y salir corriendo, pero el peso de las piedras le hizo caer, se estrelló contra el suelo y se mató.
Los tres estaban contentos. El cazador le arrancó la piel al lobo y se la llevó a casa. La abuela se comió la torta y se bebió el vino que Caperucita Roja había traído y Caperucita Roja pensó: “Nunca más me apartaré del camino y adentraré en el bosque cuando mi madre me lo haya pedido.”

Los tres cerditos



En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndolos para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.

El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.

El mayor trabajaba pacientemente en su casa de ladrillo.

-Ya verán lo que hace el lobo con sus casas -riñó a sus hermanos mientras éstos se divertían en grande.

El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.El lobo persiguió al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron corriendo de allí.

Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.

Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo sopló y sopló, pero no pudo derribar la fuerte casa de ladrillos. Entonces se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó.

Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.

El patito feo



Como cada verano, a la Señora Pata le dio por empollar y todas sus amigas del corral estaban deseosas de ver a sus patitos, que siempre eran los más guapos de todos.
Llegó el día en que los patitos comenzaron a abrir los huevos poco a poco y todos se congregaron ante el nido para verlos por primera vez.

Uno a uno fueron saliendo hasta seis preciosos patitos, cada uno acompañado por los gritos de alborozo de la Señora Pata y de sus amigas. Tan contentas estaban que tardaron un poco en darse cuenta de que un huevo, el más grande de los siete, aún no se había abierto.

Todos concentraron su atención en el huevo que permanecía intacto, incluso los patitos recién nacidos, esperando ver algún signo de movimiento.
Al poco, el huevo comenzó a romperse y de él salió un sonriente pato, más grande que sus hermanos, pero ¡oh, sorpresa!, muchísimo más feo y desgarbado que los otros seis…
La Señora Pata se moría de vergüenza por haber tenido un patito tan feo y le apartó con el ala mientras prestaba atención a los otros seis.
El patito estaba muy triste, porque su mama no le quería.

Pasaron los días y su aspecto no mejoraba, al contrario, empeoraba, pues crecía muy rápido y era flacucho y desgarbado, además de torpe el pobrecito.
Sus hermanos se reían constantemente de él llamándole feo y torpe.

El patito decidió que debía buscar un lugar donde pudiese encontrar amigos que de verdad le quisieran a pesar de su desastroso aspecto y una mañana muy temprano, antes de que se levantase el granjero, huyó por un agujero del cercado.

Así llegó a otra granja, donde una vieja le recogió y el patito feo creyó que había encontrado un sitio donde por fin le querrían y cuidarían, pero se equivocó también, porque la vieja era mala y sólo quería que el pobre patito le sirviera de primer plato. También se fue de aquí corriendo.

Llegó el invierno y el patito feo casi se muere de hambre pues tuvo que buscar comida entre el hielo y la nieve y tuvo que huir de cazadores que pretendían dispararle.

Al fin llegó la primavera y el patito pasó por un estanque donde encontró las aves más bellas que jamás había visto hasta entonces. Eran elegantes, gráciles y se movían con tanta distinción que se sintió totalmente acomplejado porque él era muy torpe. De todas formas, como no tenía nada que perder se acercó a ellas y les preguntó si podía bañarse también.

Las aves que eran unos bellos cisnes le respondieron:
- ¡Claro que sí, eres uno de los nuestros!

A lo que el patito respondió:
-¡No os burléis de mí!. Ya sé que soy feo y desgarbado, pero no deberíais reír por eso…

- Mira tu reflejo en el estanque -le dijeron ellos- y verás cómo no te mentimos.

El patito se introdujo incrédulo en el agua transparente y lo que vio le dejó maravillado. ¡Durante el largo invierno se había transformado en un precioso cisne!. Aquel patito feo y desgarbado era ahora el cisne más blanco y elegante de todos cuantos había en el estanque.
Así fue como el patito feo se unió a los suyos y vivió feliz para siempre.

Aprende a leer con tu hijo



Os comento nueve consejos extraidos la "Guía para padres de niños de 0 a 6 años" de Fundalectura, que nos pueden servir para inculcar el amor de nuestros hijos a la lectura:

1. Lee con tus hijos antes incluso de que aprendan el alfabeto.
2. Establece una rutina, a la misma hora (siempre es relativo)durante 10-15 minutos cada día.
3. No impongas tu criterio, busca libros que les puedan gustar a ellos.
4. Si disfrutas leyendo ellos también lo harán.
5. Varía el tipo de lectura, tanto el contenido como el formato (libros, revistas, folletos,..)
6. Anima a tus hijos a construir su propia biblioteca.
7. Acude con tus hijos a las librerías y bibliotecas públicas.
8. Le con tus hijos siempre que puedas, ya sea vallas publicitarias, recetas de cocina, instrucciones de juguetes,…
9. Y ante todo, se paciente y cariñoso.

¡Espero que os sirva de ayuda! :D